Perú se dio el gusto de un triunfo con historia: 3-0 a Chile (ANÁLISIS)

LDLG. La selección peruana se dio un baño rociado de eficacia al golear 3-0 a su par de Chile en el Hard Rock Stadium de Miami. Los goles llegaron para que lo sufriera el equipo mapochino y permitiera a la bicolor subir peldaños tras las dos derrotas ante Holanda y Alemania.

Lo de anoche fue un reencuentro con las esencias aromáticas de un juego peruano que cuando frota la lámpara es capaz de tumbarse al más pintado.

En el primer tiempo Perú fue superior pero le faltó la definición, ese puntillazo que dicta ausencias que marca el sufrimiento y que trae a nuestras cabezas aquella sentencia infame: Se juega bien pero se pierde como siempre.

Ricardo Gareca tuvo una mejor lectura del partido. Estamos hablando ya del segundo tiempo. Reinaldo Rueda movió sus fichas y el ‘Tigre’ hizo que el tablero se les inclinara a los chilenos con el ingreso de Pedro Aquino.

El 1-0 con el autogol de Enzo Roca suponía una  superioridad tibia. El partido no estaba cerrado y había que darle volumen a la calurosa noche y darle, por supuesto, una alegría más a la mejor hinchada del mundo.

Pedro Aquino se tomó a pecho el encargo de meterse en el ruido del partido y en la primera jugada, se metió a la historia. Les hizo un gol de jerarquía a los chilenos al darse por enterado que era su gran noche.

Y era su gran noche, la completo con el 3-0. Se pintó de crack para resolver en una baldosa la jugada previa para el remate letal que el portero Fernando de Paul no pudo bloquear.

Este triunfo ante Chile vale doble. Porque el rival es apetecible derrotarlo. Y porque se venía de dos duras derrotas ante Holanda y Alemania y había que poner atajo a los reveses.

En el plano individual, fueron figuras Carrillo, Advíncula, Cueva, Yotún, Flores y Ramos. Pero la función colectiva fue más allá. Chile no lo tuvo en cuenta y se llenó de errores. Arturo Vidal no podía ser el cerrajero que abriera la puerta de un mejor juego.

Entonces Chile la pasó mal. Se podría decir que está haciendo Reinaldo Rueda un nuevo armazón. Que le faltaron algunos referentes.

Perú también probó un equipo joven, sin Guerrero ni Farfán, tuvo el brazo largo para alcanzar la goleada. Una goleada con historia que lleva a pensar que algo grande espera a la selección tras la participación en el Mundial de Rusia 2018.

LO DICE LA GENTE / Crónica Viva – Hugo Laredo Medina

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