Cómo trabajar desde casa de manera cómoda

Los buenos hábitos ergonómicos requieren práctica sin importar el entorno, pero especialmente en esta difícil situación actual, hay mejoras que puedes hacer.

Si sigues trabajando desde casa como los cientos de millones de personas que están obligadas a hacerlo. De seguro muchas veces te encuentras encorvado sobre tu computadora en sofás o camas, sentado en duras sillas de comedor o sometiendo tus brazos y muñecas a teclados mal colocados. Para la mayoría, ya pasaron los días en que nuestros empleadores eran los que se ocupaban de todos estos problemas con los espacios de trabajo y las sillas ergonómicas.

Entonces, mientras nos lavamos las manos y nos mantenemos aislados para combatir el coronavirus, ¿cómo podemos asegurarnos de que no estamos sometiendo nuestros cuerpos a un peligro diferente causado por malos hábitos de trabajo desde el hogar? Estos son los mejores consejos ergonómicos para trabajar desde casa, ya sea durante una pandemia o no.

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Trata tu hogar como una oficina

Los buenos hábitos ergonómicos requieren práctica sin importar el entorno, pero es especialmente difícil en esta situación actual. Quizás, al principio, en tu oficina se dijo que el personal trabajaría de forma remota durante una o dos semanas, por lo que simplemente tomaste tu computadora portátil y te fuiste sin preocupaciones. Eso podría haber estado bien por un tiempo, pero en este punto es posible que te preguntes: “han pasado meses, y mi espalda realmente está empezando a dolerme”.

Es porque no estamos en un entorno de oficina, donde es mucho más probable que no tenga cubiertas las bases ergonómicas: un monitor de computadora que está a la altura de los ojos o ligeramente por debajo de él y a un brazo de distancia, una silla que apoya tu espalda baja y acceso a un mouse, que es mejor para tu muñeca que un trackpad.

Pero hay mejoras que puedes hacer; si no tenías una oficina doméstica personalizada, tómate el tiempo para invertir en accesorios: comprar o alquilar una laptop si en caso no tienes una,  un mouse, una buena silla de oficina y un teclado independiente. Si no puedes permitirte todos esos dispositivos electrónicos adicionales, los artículos que se encuentran en tu casa pueden ayudar. .

 Prepárate para una buena postura

La mesa de comedor debe tener la misma altura que el escritorio de oficina, pero las sillas de comedor a menudo son más bajas que las sillas de oficina, además, no se puede ajustar la altura, malas noticias para tus antebrazos contra esos bordes de mesa duros.

Y si estás sentado en una de esas sillas de madera dura, los especialistas recomiendan colocar una almohada pequeña detrás, en la cintura, para proporcionar un soporte lumbar fácil. Asegúrate de que tu espalda esté contra la silla, los hombros y brazos relajados en ángulos de 90 grados.

Asegúrate de moverte, incluidos tus ojos

Sin embargo, no se trata solo de tu posición mientras estás sentado. Como no estás en una oficina, ya no tienes que caminar hacia la impresora o hablar con un colega, ni salir a almorzar por la calle.

La termogénesis de la actividad sin ejercicio (NEAT), se refiere a esas pequeñas formas en que gastamos energía que no entran en las categorías de dormir, comer o hacer deporte; cosas como caminar por una oficina, moverse o incluso tocarte los dedos de los pies. Los estudios muestran que Neat podría desempeñar un papel clave en el mantenimiento de nuestros niveles de energía y peso corporal. En el nuevo entorno de trabajo desde el hogar, eso significa aprovechar conscientemente estas actividades y asegurarse de moverse cada 30 minutos; el exterior es excelente, pero incluso una habitación diferente es adecuada. El objetivo principal es que te muevas de forma intermitente y cambies tu postura a lo largo del día para evitar la tensión.

Por supuesto, para aquellos encerrados en pisos pequeños o compartiendo espacio con compañeros de cuarto, crear una oficina hogareña completa no será realista; de hecho, muchas personas trabajarán en sofás o en sus camas. Los especialistas dicen que en una cama, se debería usar almohadas para apoyar la espalda baja, colocar una almohada debajo de los muslos para reducir el dolor lumbar, crear una bandeja para colocar la computadora portátil, colocar el monitor ligeramente por debajo del nivel de los ojos y mantener ángulos de codo a 90 grados.

Presta atención al dolor

La idea básica con estos consejos es dar pequeños pasos para proteger tu cuerpo. Depende de la persona, pero los malos hábitos adquiridos en tus veinte años pueden no causar problemas reales hasta los cincuenta. El cuerpo de cada persona es diferente, por lo que debe ser lo más consciente posible. Y si sientes dolor, toma eso como una señal: algo claramente no está funcionando. Uno de los efectos duraderos del Covid-19 podría ser que más compañías permitirán a las personas trabajar desde casa en el futuro. Por lo tanto, tener en cuenta la ergonomía del espacio de trabajo en casa podría terminar siendo  indispensable.