En reciente entrevista al diario El Comercio el CEO de OIG Perú, Guillermo Ferreyros, ha explicado la real situación de las empresas petroleras del noroeste, por el incumplimiento de pago de Petroperú y cómo afecta la operación y toda la economía de la provincia de Talara.
El CEO de OIG Petroperú, empresa que junto con Petroperú opera el lote X, ha afirmado que el Ejecutivo está “de espaldas a la realidad” y ha advertido que “lo que no pueden hacer es matar a toda la industria de hidrocarburos por dejar de pagarnos”, señalando que esto manda una muy mala señal a las inversiones futuras.
“Yo entiendo que el Gobierno no quiera seguir metiendo más plata en Petro-Perú, como lo ha venido haciendo. Pero lo que sí debe hacer es dar las señales necesarias para que obtenga líneas de crédito que le permitan pagar sus deudas con las empresas nacionales. Eso, y no dar la espalda a las empresas que han venido al Perú a generar puestos de trabajo con una señal tan mala como no pagar las deudas. Lo que estamos logrando con ello es que las empresas se vayan nuevamente”.
Agregó que, Petro-Perú mantiene una deuda prolongada y creciente con las petroleras del noroeste (más de US$130 millones), lo que está poniendo al borde del colapso a la industria de hidrocarburos en Talara y Piura, y las empresas exigen una respuesta urgente del Gobierno para no detener producción ni empleo.
ALGUNAS ANOTACIONES IMPORTANTES DE LA ENTREVISTA:
Crisis por impagos de Petro-Perú
Petro-Perú no paga a los productores de hidrocarburos del noroeste desde hace cuatro meses, algunas empresas tienen facturas vencidas incluso desde agosto del año pasado.
La deuda con productores locales supera los US$130 millones y ya está rompiendo la cadena de pagos de la industria.
Todas las petroleras del noroeste venden su producción a la refinería de Talara mediante ductos, sin otra opción comercial relevante, lo que configura un escenario de monopolio (un solo comprador).
La situación amenaza con el cierre de campos petroleros y la pérdida de miles de puestos de trabajo, afectando a unas 300–400 empresas de servicios y a unas 15 mil familias ligadas a la actividad.
Riesgo de colapso productivo y desabastecimiento
Si los campos de Talara dejan de producir petróleo y gas, la refinería de Talara no podrá operar por falta de gas para sus procesos, y La Pampilla no podría abastecer por sí sola el mercado nacional.
El freno a la producción implicaría mayor importación de crudo y dejaría a Piura sin gas natural para masificación, reduciendo canon y sobrecanon para la región y sus municipios.
Reclamos al Gobierno y manejo financiero
Las empresas enviaron dos cartas al presidente José Jerí alertando un inminente derrumbe del sector, pero no han recibido respuesta de Palacio, pese a reuniones con Petro-Perú, MEF y Minem.
Denuncian que Petro-Perú prioriza el pago a bonistas de la refinería y proveedores extranjeros de crudo al contado, mientras mantiene impagos con productores nacionales y sus proveedores locales. “Los productores nacionales que trabajamos en Talara aportamos, más o menos, el 20% de lo que requiere la refinería de Talara. El otro 80% se tiene que importar, pero ese crudo si lo paga Petro-Perú al contado porque, si no, no se lo entregan.”
Propuestas de las petroleras
Las petroleras piden amortizar la deuda y poder usar la infraestructura de la refinería (almacenamiento y facilidades de embarque) para vender crudo a terceros mientras se resuelve la crisis financiera de Petro-Perú.
ENTREVISTA COMPLETA:




