24.8 C
Talara
jueves, febrero 2, 2023

Entre lagrimas Brasil fue eliminado del mundial Qatar 2022

Debes leer

Liga 1: Alianza Lima y Municipal no jugarán por falta de garantías

El partido entre Alianza Lima y Deportivo Municipal, correspondiente a la segunda jornada del Torneo Apertura de la Liga 1 2023, no...

Alanza Lima vs. Deportivo Municipal: El partido de la Liga 1 se juega en Matute

Alianza Lima recibirá en su estadio a Deportivo Municipal el sábado 28 de enero de 2023 en el debut ambos en la...

La Liga 1 empezará el viernes 27 con la fecha 2 anuncia la LPF

La Liga de Fútbol Profesional anunció que la primera fecha del torneo, que estaba programada para este fin de semana,...

Entre lágrimas, desolada, sin hallar explicación a lo que le había sucedido, con sus jugadores en el suelo, la selección de Brasil lamentó otro fracaso (esta vez en Qatar 2022), eliminada en cuartos de final por cuarta vez en las últimos cinco Mundiales, sin excusas, empatada en la prórroga en el minuto 116 en un contraataque que jamás debió conceder y doblegada en los penaltis por Croacia, por una parada de Dominik Livakovic y un lanzamiento al poste de Marquinhos.

Ni siquiera el gol de Neymar, en el tiempo añadido de la primera parte del tiempo extra, le bastó a la más campeona de todas, que se sintió entonces ganadora; demasiada concesión cuando enfrente está un adversario como Croacia, que jamás se rinde, que ha jugado cinco prórrogas en sus últimas seis eliminatorias mundialistas, que renació cuando nadie pensaba aún en que el empate era posible, salvo ella, relanzada por el 1-1 de Petkovic.

Croacia no es Corea del Sur. El grupo dirigido por Luka Modric, futbolista eterno, tan imponente como siempre, no tiembla ante nadie. Ni ante Neymar. Ni ante Vinicius. Ni ante Raphinha. Ni ante Richarlison. Desde su convicción, desde el rigor con el que manejó cada espacio, desde la competitividad implacable que asumió cada jugador en cada misión sobre el terreno, miró a la cara a su rival, de forma directa, sin matices, indagó en sus defectos y descubrió un horizonte que nadie intuía ya en el Mundial 2022: Brasil no es imparable.

Desactivada por el sistema de ayudas arlequinado, por el exhaustivo estudio que había hecho de su adversario, Croacia expulsó a Brasil del paraíso que disfrutó en los octavos de final, abocado a otro tipo de partido; tan distinto, tan ajeno, en el que no basta con un instante de inspiración, una aparición de Neymar, una carrera de Vinicius, un regate de Raphinha (en el minuto 55 fue cambiado entre la invisibilidad que sufría) o un tiro de Casemiro. Necesita mucho más. Un plan. Una secuencia. Constancia. Un equipo, un bloque, una estructura, por encima de una individualidad o de un único desborde.

En el primer tiempo, Brasil llegó tarde casi siempre. A cada sector, a cada lance, a cada pugna. Sin el balón. Y con él. Tan extraño en un equipo del talento personal que tiene a sus órdenes Tite. Cierto que Vinicius propuso un disparo, Neymar deslumbró con algún regate más para el asombro del público que para la victoria -en su afán se reencontrarse con la pelota en zonas de creación, más que en el último tercio, porque ahí apenas entraba en acción-, tanto como que fue su rival quien transmitió que todo estaba más bajo su control.

No se jugó entonces a lo que quiso Brasil, sin terreno para correr, sin espacio para crear, sin ingenio, desconectado del trepidante fútbol que lo transforma en un equipo implacable, sino a lo que prefirió Croacia, que disputó el primer tiempo y más allá que había imaginado y establecido en su pizarra.

No sólo sin daño en la portería de Livakovic, que ni siquiera se estiró en 45 minutos, sino también sin una sola ocasión que merezca tal distinción del equipo sudamericano, que se chocó con un problema que ni la salida de balón de Danilo, lateral en defensa, medio en ataque, logró solucionar, entre los aprietos que sufrió cuando debía correr hacia atrás por la valentía de Juranovic.

Hasta el punto de que la primera oportunidad de verdad fue en el comienzo del segundo tiempo, cuando Gvardiol despejó hacia su propia portería la única internada hasta entonces, hasta la línea de fondo, de Eder Militao por el lateral derecho. Livakovic reaccionó como pudo, con el pie, para solventar el compromiso, como también hizo instantes después frente a Vinicius (luego invalidada por fuera de juego) con una parada de altísimo nivel.

El héroe de los penaltis contra Japón reapareció entonces como la figura de Croacia, cuando también se interpuso ante Neymar. No fue nada buena su definición, como tampoco lo estaba siendo el partido en líneas generales de su equipo, porque, más allá de las oportunidades circunstanciales, tampoco se había apropiado del todo del juego

- Advertisement -
- Advertisement -

Más artículos relacionados

- Advertisement -